Abraham Martínez Ruíz
Médico Cirujano especialista en Ginecología y obstetricia
De acuerdo a la curva de fertilidad,es perfectamente normal tardar un poco más en concebir a medida que avanza la edad. Todas las mujeres tienen una edad reproductiva ideal que va de los 18 a los 35 años.
A los 40 años, un tercio de las parejas tienen problemas para tener un bebé y dos tercios de las mujeres experimentan problemas de fertilidad.
A diferencia del hombre, la mujer nace con una capacidad finita de óvulos, los cuales son el elemento fundamental para lograr el embarazo.
Dicha capacidad de ovulación comienza a utilizarse desde la primera menstruación (en la adolescencia) y a partir de ahí, el reloj biológico comienza a correr en una cuenta regresiva.
Alrededor de los 35 años queda disminuida en más de un 50% tanto en cantidad como en calidad de los óvulos, lo que puede derivar en alteraciones cromosómicas como el Síndrome de Down, retardo mental y malformaciones cardiacas en el bebé.
Esto se debe no sólo al envejecimiento y disminución del número de ovocitos – lo que se conoce como baja reserva ovárica-, sino también a otros factores relacionados con la edad reproductiva avanzada, como la miomatosis uterina o la endometriosis pélvica.
Actualmente la mujer juega un rol diferente en la sociedad, por lo que posponen el matrimonio y la maternidad por motivos personales, laborales y económicos.
Las mujeres y los hombres mayores consideran que son más pacientes y realistas para enfrentar el desafío de un nuevo bebé de lo que hubieran sido antes.
Del mismo modo, habiendo consolidado su profesión, tienen más tiempo para dedicárselo a un hijo y disfrutar su paternidad.
A nivel físico la mujer está en muy buenas condiciones para la maternidad tardía, aunque la fatiga puede ser mayor conforme avanza la edad y puede requerirse más tiempo de recuperación posparto.
En relación al trabajo de parto, las contracciones suelen prolongarse más que en las madres primerizas muy jóvenes, pero en general los principios de la labor de parto siguen siendo los mismos independientemente de la edad.
Hay factores relacionados con las complicaciones para concebir:
- Períodos menstruales irregulares o impredecibles
- Amenorrea o ausencia de menstruación
- Menstruación abundante o muy dolorosa como riesgo de endiometriosis
- Enfermedad inflamatorio-pélvica que puede obstruir las trompas de Falopio
- Haber tenido más de dos abortos espontáneos
- Tratamientos contra el cáncer: la radiación puede afectar la producción de espermatozoides y óvulos
Gracias a los avances de la ciencia, actualmente hay varias formas para lograr que una mujer después de los 35 años logre su embarazo, con el menor riesgo y altas tasas de embarazo.
Fecundación in vitro
Es la técnica de reproducción asistida de mayor uso. Consiste en la unión del óvulo y el espermatozoide en un dispositivo de laboratorio. In vitro significa “fuera del cuerpo”.
Cuando el óvulo fertilizado se divide, se convierte en un embrión que el personal de laboratorio vigila regularmente para asegurarse de que esté creciendo de manera apropiada.
Los embriones son colocados dentro del útero de la mujer de 3 a 5 días después del retiro y la fecundación del óvulo. El procedimiento se hace en el consultorio del médico mientras la mujer está despierta. El médico inserta un tubo delgado (catéter) que contiene los embriones dentro de la vagina, a través del cuello uterino hasta el interior del útero. Si un embrión se pega o se implanta en el revestimiento del útero y crece allí, se presenta el embarazo.
ICSI (Microinyección Intracitoplasmática)
Es una técnica derivada de la fecundación in vitro que consiste en la introducción de un solo espermatozoide dentro de un óvulo. Ayuda a solucionar los casos de esterilidad masculina.
Donación de óvulos
Con los avances obtenidos en la medicina, ahora se puede lograr el embarazo en mujeres con edad reproductiva avanzada y falla ovárica, utilizando óvulos donados por mujeres más jóvenes que son fertilizados con esperma de la pareja para lograr embriones de buena calidad. Esto sobre todo después de los 38-40 años, cuando la posibilidad de lograr el embarazo espontáneamente va disminuyendo en forma exponencial, incluso con técnicas de reproducción de alta complejidad.
Cultivo prolongado de embriones
Es una técnica adicional a la fecundación in vitro que consiste en dejar que los embriones lleguen al quinto o sexto día de desarrollo en el laboratorio para tener una mejor selección morfológica de éstos. Se indica en pacientes que se han sometido a tratamientos previos de fecundación in vitro y no han logrado embarazarse, así como mujeres mayores de 38 años.
Existen medidas que la mujer puede tomar para reducir las probabilidades de una complicación en su embarazo después de los 35 años:
- Informarse sobre el riesgo de complicaciones genéticas (anomalías cromosómicas) y las pruebas para detectarlas. Es recomendable consultar a un asesor en genética.
- Antes de pensar en un embarazo, asegurarse de que cualquier afección existente (por ejemplo presión arterial alta, diabetes, enfermedad de la tiroides, obesidad) se encuentre en una etapa estable y controlada. Es indispensable hablarlo con el médico.
Tomar vitaminas prenatales con ácido fólico antes de quedar embarazada para ayudar a prevenir defectos del tubo neural, particularmente la espina bífida.